La auditoría apunta a una mala gestión en la obra de rehabilitación del Castillo

El informe de la auditoría técnica y económica del proyecto de restauración de la iglesia de San Miguel (Castillo), encargada por el Ayuntamiento de Fraga, revela «desvíos económicos y temporales», «defectos en la obra», «falta de expedientes», «desorganización», «poca exigencia» y «una incorrecta supervisión», entre otras «desviaciones» que apuntan a una pésima gestión de la obra.
Lo más importante, sin duda, son los desvíos económicos. Por una obra que se adjudicó inicialmente por poco más de dos millones de euros se han pagado ya casi 3’7 millones de euros, admite José Luis Moret, alcalde de Fraga.

 

A todo ello hay que añadir que la obra está inacabada y es deficiente. La auditoría detecta numerosos defectos y quedan actuaciones pendientes que podrían requerir, según Moret, unos 600.000 euros adicionales.

 

La obra, además, acumuló importantes retrasos. Si el plazo de ejecución inicial era de 2 años, se prolongó cuatro años y diez meses. «Solo se aceptó una ampliación de plazo de 12 meses, por lo que la obra se retrasó casi dos años», señala el alcalde de Fraga.

Motivos
La principal causa de los desvíos económicos y los retrasos ha sido la poca definición del proyecto inicial, que además no estaba completo al faltarle el proyecto de instalaciones (climatización, electricidad, fontanería, protección contra incendios y sistemas de seguridad). La auditoría indica que debe aclararse si el encargo por parte de la administración las incluía o no.

Esto provocó numerosos e importantes cambios respecto al proyecto inicial y nuevas contrataciones que encarecieron y retrasaron la obra. A la adjudicación inicial (2.053.558 euros), se añadió un proyecto modificado (35.000 euros), obras complementarias (373.517 euros) y el proyecto de seguridad y salud del proyecto modificado (68.617 euros). Dos años después del inicio de la obra se tuvo que contratar el proyecto de instalaciones (754.912 euros) y la coordinación de las obras de instalaciones (55.777 euros).

Existen contrataciones adicionales por diversos conceptos (canalización de líneas eléctricas, traslado casetas y vallas, y cambios instalaciones seguridad), con un gasto (25.805 euros) que sumado a los honorarios de arquitectos e ingenieros (más de 250.000 euros), elevan la factura hasta los 3.600.768 euros.

Y no acaba aquí. Según José Luis Moret, hay que sumar los más de 150.000 euros pagados a Endesa en 2009 para la nueva conexión eléctrica (hasta entonces era provisional) y los 125.000 euros invertidos en verano de 2010 en la red de desagües.

Según el informe del auditor, la desorganización detectada (falta de aprobaciones/revisiones del proyecto inicial, falta de expedientes administrativos de contratación, falta de facturas o facturas aprobadas sin expediente de contratación previo...) es motivo también de desvíos económicos.

 

CONCLUSIONES

RETRASOS. La obra se inició el 30 de junio de 2003 y se recibió el 30 de abril de 2008. Según el informe de la auditoría, la duración de la obra (58 meses) es excesiva. La causa principal de los retrasos es la falta de las instalaciones, que deberían haberse contemplado desde el inicio. Además, hubo una interrupción de la obra -solicitada por el ayuntamiento- durante 7 meses, desde el 11 de mayo al 29 de octubre de 2007: el motivo fue la exposición de pinturas de Miguel Viladrich.

DOCUMENTACIÓN. Una de las irregularidades detectadas es la falta de documentos principales en cualquier obra. Esta documentación ha sido reclamada al ayuntamiento; al no recibirse, el auditor entiende que «esta documentación no existe».

- Falta el expediente de contratación de la redacción del proyecto técnico, un dato que ya denunció el PAR hace meses. También faltan los expedientes de contratación de la Dirección Facultativa (Director de Obras y Director de Ejecución). La falta de estos expedientes «es causa de desorganización, retrasos y desvíos económicos».
- No constan el libro de órdenes o actas de visitas de obra, el certificado final de obras y el documento de obra ejecutada (As Built), entre otros documentos que necesariamente deberían constar en el expediente.

RESPONSABILIDADES
El informe de la auditoría determina quiénes serían los supuestos responsables de cada una de las desviaciones detectadas. Debido a la falta de documentación fundamental, quedan por esclarecer aspectos que afectarían a la determinación de responsabilidades. Debe aclararse, según la auditoría, por qué no existen los expedientes de contratación de gran parte de las funciones de proyecto y dirección de la obra; por qué el proyecto inicial no estaba completo o quién solicitó las sucesivas modificaciones del proyecto inicial que han provocado las variaciones en plazo y coste.

 

Por qué una auditoría

La decisión de contratar una auditoría viene motivada, explica José Luis Moret, «por el desfase existente entre el presupuesto inicial y el coste final de las obras de rehabilitación del Castillo, y por la sospecha de que no ha habido una buena gestión y administración de la obra. Nuestra obligación era poner las cuentas claras, saber qué hubo de excedido y por qué». El informe de la auditoría, contratada a la empresa Moro Soucheiron & Asociados S.L., «en un procedimiento perfectamente legal», se recibió el 3 de diciembre de 2010. Durante este tiempo, explica José Luis Moret, «he analizado el documento en profundidad y he intentado indagar y comprender el alcance de sus conclusiones». Tras el oportuno análisis y reflexión, añade, «y dado que no me presento a la reelección, considero que no debo condicionar a la próxima Corporación con las acciones que pudiera emprender ahora, ya que entiendo que podrían tener repercusiones importantes».

Artículo publicado en La Voz nº 1592/ 1 de mayo de 2011

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