Ha sorprendido a los componentes de esta Plataforma el contenido de la entrevista emitida por Radio Fraga el pasado día 11 de julio, en la que participaron el Alcalde de Fraga, Sr. Escandil, el Concejal Delegado de Agricultura, Sr. Gramun, y el Secretario General de ASAJA Aragón, Sr. Samper.
Y nos ha sorprendido porque, lejos de reconocer errores en la gestión de la valoración catastral, los responsables municipales destinaron gran parte de su intervención a señalar como culpable del incremento a la legislación impulsada por el anterior gobierno. Sin embargo, si no están de acuerdo con dicha legislación, lo suyo sería tratar de conseguir que la misma sea modificada, y, bien al contrario, pretenden aprovecharse de la misma para aumentar exponencialmente la recaudación, olvidando sorprendentemente que la petición a la Gerencia del Catastro para elaborar la ponencia de valores la realizó el Sr. Moret, cuando ejercía la responsabilidad de Alcalde, y que la misma ha sido aprobada en el actual mandato, bajo la presidencia del Sr. Escandil.
En otro orden de cosas, también resulta sorprendente que hayan sido tomadas decisiones orientadas a paliar los efectos del incremento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, y no se cite ni una sola vez a la Plataforma y a las propuestas que ha ido realizando de forma continuada desde principios de 2013. Sin embargo, aparece el Sr. Samper para ponerse una medalla virtual, dando a entender que ha sido la negociación de ASAJA la que habría propiciado junto con el Ayuntamiento la decisión de establecer subvenciones y rebajas en los tipos impositivos, cuando el Sr. Samper y los representantes de ASAJA no han participado más que en una reunión, y a remolque de la Plataforma, sin haber formulado propuesta alguna.
En definitiva, la entrevista no tuvo otro objetivo que lavar la cara del Ayuntamiento, ponerse una medalla por haber realizado una pequeña rebaja en los efectos generados por la descomunal subida previamente orquestada por ellos mismos, y ningunear a quienes han mantenido unas propuestas coherentes que, tras haber sido despreciadas, han dejado bien claro lo que se dijo por nuestra parte desde el principio: que la ponencia de valores era un despropósito y que sus efectos iban a resultar demoledores para el sector agrícola y ganadero, al provocar una elevación en los valores situada fuera de toda lógica, y al margen de la realidad, con el correspondiente incremento en los recibos y su consiguiente pago, así como en otros impuestos (P. ej. el Impuesto sobre la Renta).
Además, no se ha solucionado el problema de fondo, pues las valoraciones basadas en la ponencia que hemos señalado como errónea y fuera de la realidad están ahí, para mantener el afán recaudatorio, eso sí, sometido al capricho y voluntad circunstancial del equipo de gobierno, que puede establecer las oportunas bonificaciones, pero sin adoptar la que hubiera sido correcta resolución, ampliamente reivindicada y sostenida por la plataforma: elaboración de una nueva ponencia de valores, previa la anulación o derogación de la vigente, a fin de que las valoraciones se acomoden a la verdadera situación y al valor real de los inmuebles, en especial las instalaciones agrícolas y ganaderas. No se niega la obligación de pagar, pero nos oponemos a que el pago se haga con aplicación de bases injustas y a capricho de quien ostenta el poder.