CRISTINA JOVER, PRESIDENTA DE ACNIDA
«La dificultad en el aprendizaje no es un problema, es una característica»
«La dificultad en el aprendizaje no es un problema, es una característica»
Asociación Comarcal de Niños y Adultos con Dificultades de Aprendizaje del Bajo/Baix Cinca. Esto es ACNIDA.
«Queremos hacer visible lo invisible, confiando en que, gracias a la información que podamos transmitir, estos niños sean diagnosticados a edades tempranas y concienciar a los centros escolares de la necesidad de apoyo y motivación que necesitan», señalan a modo de presentación.
ENTREVISTA
¿Cómo son los inicios de ACNIDA?
La asociación surge a finales de 2012, de la mano de un grupo de padres de niños con problemas en el colegio y no encontramos ningún camino para ayudarles. Nos enteramos de que en Fraga existe una asociación sobre la dislexia y nos ponemos en contacto con sus responsables. Ellos nos ofrecieron su mano para seguir juntos. A partir de aquí, creamos ACNIDA, una asociación que pretende recoger todas las dificultades de aprendizaje; nos juntamos familias de niños con dislexia y niños que no sabíamos qué tenían. Surgió como un lugar donde encontrarnos y hacer un poco de terapia entre nosotros, los padres.
¿Qué dificultades en el aprendizaje tienen los niños que acoge la asociación?
Hay niños con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), hay niños disléxicos, hay niños con problemas en la vista... Para entrar a formar parte de la asociación no pedimos que tengan un diagnóstico. Acogemos a aquellas familias que no saben qué tienen sus hijos y, dentro de nuestras limitaciones, les aconsejamos hacia donde pueden dirigirse a buscar una respuesta. Estamos más de 30 familias y cada una ha buscado por un camino diferente. Hacia Barcelona, hacia San Sebastián... hay muchos lugares donde ir para preguntar.
¿Cómo se detecta que un niño tiene una dificultad en el aprendizaje?
En la gran mayoría de casos los padres suelen ver que hay un problema, pero no le saben poner nombre. Estos problemas suelen aparecer cuando los niños empiezan a leer y escribir. En Educación Infantil puedes ver que un niño es más o menos movido, pero no le das mucha importancia. Pero cuando aprende a leer y escribir es cuando te das cuenta de que algo no va bien, porque no va al mismo ritmo que el resto de la clase. Es entonces cuando el profesor tendría que percatarse de que al niño le cuesta más, pero hay muchos casos en los que piensan que es problema de madurez y esperan a actuar. Ahora es difícil detectar a niños con dificultades de aprendizaje en los colegios; son muchos niños en clase y cada uno tiene su problemática. En ese momento es cuando los padres que estamos en la asociación empezamos a buscar por nuestra cuenta.
¿Dónde acuden a buscar esa respuesta?
Nuestra asociación está creada por padres para ayudar a otros padres que se encuentran en una situación parecida. Ahora somos nosotros los que ofrecemos vías donde acudir. Los padres que creamos la asociación exploramos muchas vías: psicólogos, neuropediatras... Desde el colegio te ayudan cuando el problema ya está diagnosticado. Pero para detectarlo en el colegio, tiene que ser un caso muy grave. En la asociación tenemos preparados una serie de textos escritos para que los padres soliciten ayuda en el colegio, es como una solicitud de asistencia. Una vez rellenados con sus datos, los tienen que presentar a la psicopedagoga del colegio, y los atienden mejor. Hemos avanzado un paso en este sentido.
¿Es difícil diagnosticar una dificultad en el aprendizaje?
Es muy difícil. Nos encontramos con muchas personas que no creen en estas dificultades, sobre todo con el TDAH. La dislexia tiene más camino recorrido, es más conocida. Pero el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es algo nuevo, a lo que toda la vida se le ha llamado hiperactividad. Dentro de este trastorno están los niños hiperactivos o muy movidos, los que tienen problemas de atención, y también están los combinados, con hiperactividad y problemas de atención. Al tener más variantes es más difícil diagnosticar. Si no lo ven muy claro, no se diagnostica. Además de la dislexia y el TDAH, hay un abanico impresionante de dificultades en el aprendizaje. Tenemos niños que han acudido a optometristas, que han realizado terapias sensoriales, niños que no se sabe lo que tienen... Creemos que lo importante no es ponerle un nombre, sino ayudar al niño para que vaya hacia delante. También hay niños a los que, simplemente, les cuesta más.
¿Cómo se relacionan estos niños con su entorno?
Suelen tener problemas para relacionarse con los demás. Por eso, entre las actividades que organizamos, hemos hecho talleres de emociones, porque se ven diferentes y les cuesta más relacionarse. Necesitan mejorar su autoestima. Cuando ya tienen un diagnóstico, les tienes que hablar muy abiertamente sobre ello, para que sepan qué tienen y lo puedan afrontar. Cuando a un niño le cuesta leer en clase, es fácil que el resto de niños se ría de él porque no sabe leer. En cambio, si el niño sabe que es disléxico y lo puede explicar, los otros niños comprenderán por qué le cuesta leer, podrán ayudarle y se integrará mejor. Cuando se ven diferentes y no saben qué tienen, lo pasan muy mal.
Una vez diagnosticado el caso, ¿reciben algún tipo de ayuda desde el centro escolar?
En Aragón todavía no hay establecidos unos protocolos de actuación. En Cataluña sí existen. Los profesores saben que tienen que dejarles más tiempo, por ejemplo, o aplicar una serie de pautas. En Aragón estamos limitados a la buena voluntad de los profesores. Los padres hablamos con la psicóloga del centro. En teoría, la psicóloga habla con los profesores. De todas maneras, los padres no nos podemos descuidar nunca y ser responsables de ponernos en contacto con el tutor de nuestro hijo y explicar lo que tiene. Si el profesor es competente, aplicará unas pautas. En el fondo se trata solamente de darle más tiempo o, cuando un niño tiene inatención y se despista, llamarle la atención de una manera disimulada, sin que se entere el resto de los niños, para no avergonzarle. Si se siguen estas pautas, no hay problema, porque normalmente suelen ser niños muy brillantes. Necesitan algo más de tiempo, porque la misma pregunta les cuesta más trabajarla.
La dificultad en el aprendizaje, ¿supone un problema para el desarrollo del niño?
Me gustaría incidir en que no es un problema. Cuando los padres estamos en el camino de búsqueda, lo vemos como un problema. Y no lo es. Es una característica del niño. En España, este tipo de dificultades de aprendizaje lo tienen muchos niños, influye el tipo de educación que reciben. Hay países con un sistema educativo diferente y estas dificultades no suponen un problema a la hora de aprender. Cada niño o persona tiene una forma diferente de aprender, y la forma de enseñar en España no es la adecuada para estos niños.
¿Qué tipo de educación les facilitaría el aprendizaje?
Son niños que necesitan mucho la interrelación. Nuestro sistema educativo se basa en sentarte y escuchar al profesor. Ellos necesitan trabajar los temas: ver, tocar... Pero no solo a ellos, a todos los niños les va bien. No podemos decir que haya un sistema educativo mejor que otro, porque cada niño es diferente y cada uno tiene su forma de trabajar. Cuanta mayor interrelación haya entre los niños, los profesores, los padres, en los estudios... es mejor para ellos.
Además de en los estudios, ¿pueden tener dificultades en otros ámbitos de su vida?
Tienen dificultades para relacionarse, lo cual también es un impedimento a la hora de practicar deportes. Cualquier actividad extraescolar les cuesta. Es un conjunto. Lo que hemos visto en los niños de la asociación es que cuando encuentran algo que les gusta, son muy buenos.
Por ejemplo...
Si encuentran un deporte que se les da bien y les llena, aumenta su autoestima, se esfuerzan más y son mejores. Y esto también les ayuda en otros aspectos de su vida. Lo importante es encontrar algo que les guste y se les dé bien. Cuando encuentran el camino, el resto empieza a mejorar. La principal dificultad es que tienen problemas de relación, la autoestima es muy importante: es un niño que se siente diferente a los demás. Las pequeñas cosas les afectan más: que nos les inviten a un cumpleaños, por ejemplo. Pero si son buenos en algo y destacan, los demás los admiran y se sienten mejor, no son tan diferentes.
¿Qué actividades organiza ACNIDA?
Empezamos dando charlas para informar a la gente sobre nuestra asociación y sobre las dificultades en el aprendizaje que existen, durante los dos primeros años. Este años hemos empezado a organizar talleres. Hemos realizado talleres de emociones, talleres para aprender a estudiar, esquemas, trabajos... La última actividad del curso pasado fue un taller de yoga. El curso iba destinado a los niños, pero, una vez al mes, era yoga en familia. Fue una experiencia muy enriquecedora. Los niños también aprenden a relajarse y a concentrarse. Ya lo tenemos concretado para el nuevo curso.
Seguiremos organizando charlas, porque nuestra labor es informar y dar a conocer, para que esta característica de los niños se vea como algo normal. Estamos pensando en un taller de deportes, una charla con la psicóloga de la asociación y nos gustaría traer a un optometrista de Zaragoza para hablar sobre terapias sensoriales con la vista. Todas nuestras actividades están abiertas a todos, no solamente a los miembros de la asociación. Todo lo que pedimos y hacemos para nuestros hijos, es muy beneficioso para todos los niños, para todos.
¿También hay actividades para padres?
Los padres intentamos hacer quedadas para poder hablar entre nosotros. Hay veces que tienes una duda y no te la soluciona un psicólogo, te la soluciona otro padre a quien ya le ha pasado. Hacemos un café y hablamos. La asociación es de ámbito comarcal. Tenemos asociados de Fraga, Zaidín, Ballobar, Albalate, Belver, Mequinenza... Nuestro problema es la falta de un local. Hace poco tuvimos una reunión con el nuevo alcalde, que mostró buena voluntad en este tema. Nos gustaría tener un local donde poder hacer todas estas cosas que organizamos. Podríamos organizar apoyos escolares... Intentamos reunirnos una vez al mes, o cada dos meses, para intentar organizar actividades. Nos repartirnos las tareas en función de nuestra disponibilidad.
Entrevista publicada en el número 1688 (septiembre 2015) de la revista LA VOZ del Bajo Cinca, a la venta en quioscos, librerías y papelerías de Fraga. También te puedes hacer suscriptor (39 euros al año, + 4% IVA) y cada mes recibirás tu revista, cómodamente en tu casa.

