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Especial Nuevas Tecnologías 2013
Historia comarcal
La repoblación de Rafales en 1295
Rafales, o Rafals en la documentación medieval, pertenece en la actualidad al municipio de Esplús, en la Litera o Llitera. Las estadísticas provinciales de 1999 daban a esta localidad como despoblada. Equidistante a los lugares de Monte Julia y Valonga (Vall Llonga) –al Este de Albalate de Cinca y Belver de Cinca-, fue en otro tiempo una localidad densamente poblada. Cercanas a ella existieron también las desaparecidas: La Codera (Ronces Valls?), Calavera, Novales, Mumbrú, Fontclara y otras.
 
Fraga inmersa en las alianzas medievales (y 2)
La España feudal se mantenía en alianzas de intereses monetarios o matrimoniales. No es de extrañar que, en 1083, la Zaragoza musulmana se viera obligada a pagar parias a la tropa mercenaria comandada por el Cid Campeador, que actuó con tropa mercenaria contra el conde de Barcelona, Ramón Berenguer II, a quien hizo prisionero en la batalla de Almenar (Lleida). Asimismo, los fragatinos, temerosos ante las tropas del Cid, buscaron la alianza -junto con el rey moro de Lérida de quien dependía- con el conde de Barcelona. Zaragoza hizo lo propio con Castilla en 1086, ante la presión del incipiente reino de Aragón.
 
Fraga inmersa en las alianzas medievales (1)
La política de alianzas en época medieval se basada fundamentalmente en el pago de parias o tributos anuales. Esta fue la tónica general de la segunda mitad del siglo XI en los territorios feudales. Todos los estados peninsulares vivieron inmersos en este sistema: los cristianos, para beneficiarse de forma fácil de una fórmula lucrativa que les enriqueció en pocos años; los musulmanes, para canalizar el apoyo de los príncipes más poderosos, en defensa de las pretensiones de otros; y los judíos, para demostrar su superioridad con una cultura primigenia al cristianismo.
 
El ajuar de una novia de 1514
Beatriz de Toledo era hija del honrado Martín Juan de Toledo y de doña Tecla Defuneis, todos vecinos de Barcelona. La madre había fallecido cuando Beatriz firmó capitulaciones matrimoniales en el año 1514.
 Como en toda capitulación matrimonial, los novios expresaban la aportación de sus bienes a su pareja, y los padres otorgaban unas rentas o heredades, muchas veces en usufructo en vida de los mismos. Beatriz recibió unas cantidades de dinero fijas, otras a percibir anualmente, además de un huerto en las inmediaciones de la iglesia de Sant Pau -actual Arrabal de Barcelona, junto a las Ramblas-, dentro de las murallas de la ciudad condal. El novio, Johan Lenyader, y los padres, Johan Lenyader, alias Gisbert, e Isabel Ferriol, residían en la ciudad de Monzón, junto con un hermano llamado Bartolomé. También el novio recibió y aportó las respectivas rentas y propiedades. El día de la firma se personaron todos en una localidad catalana, donde redactaron los pactos en catalán de la época.
 
Fraga, incorporada al marquesado de Lleida
Aunque la documentación de época musulmana es escasa, parece ser que en la Fraga de aquel periodo debió de coexistir una comunidad de cristianos, en un barrio marginal, que debió de disponer de iglesia propia. Quizá la tal iglesia no era más que una ermita extramuros, como apuntaba Salarrullana. Aquellos cristianos debieron perder poco a poco su indumentaria, para vestirse a la usanza árabe, y muchos de ellos debieron conocer dicha lengua, aunque la hablaran en cristiano o mozárabe. Queremos suponer que aquella comunidad minoritaria debió conservar numerosas costumbres ancestrales, inclusive lingüísticas, con sustrato del íbero, latín, visigodo, provenzal, o catalán, como apunta Pita Mercé en su Historia de Fraga antes de la Reconquista, publicada por La Casa de Fraga. Lo mismo debió ocurrir en la capital natural, Lleida, donde los cristianos debían tener sus reuniones periódicas dirigidos por algún pastor eclesiástico con funciones de obispo. De todos es sabido que la diócesis de Lleida había quedado suprimida oficialmente. Las más cercanas: Huesca, Urgel, Roda y Pamplona.
 
¿Por qué a Fraga se la dotó con un concejo en 1201?
La creación del primer concejo municipal para el gobierno de Fraga fue concedido por el rey Pedro el Católico, en 1201. Esa es noticia de sobras conocida por nuestros lectores. Si Fraga y Lérida fueron adquiridas por los cristianos en la capitulación del 24 de octubre de 1149, ¿por qué la creación del primer concejo había de esperar al año 1201? Durante el medio siglo que media entre la capitulación musulmana de Fraga y la creación del concejo iban a suceder muchas cosas en la creciente Corona de Aragón, en esos momentos formada por Aragón, la incipiente Cataluña y los territorios al Sur de Francia.
 
La derrota del emperador en Fraga (y 3)
La derrota sufrida por los aragoneses el 17 de julio de 1134 trajo la muerte de muchos personajes notables aragoneses, como la de don Gómez de Luna, al que define el cronista Gonzalo Céspedes y Meneses en su Historia apologética en los sucesos del reyno de Aragón (1622), como “caballero animoso”. Otros nobles fallecidos ante las murallas de Fraga fueron: Centullo de Bigorra; Centullo de Bearn, que dejaba sus posesiones a su madre Talesa; Aymeic de Carbona; Lope Caxal, sobrino de don Caxal; el obispo Arnaldo Dodón de Huesca; el obispo Pedro Guillem de Roda-Barbastro; el abad de San Victorián; Garsión de Cabestañ; Beltrán de Lanuces, Fortunel de Fol; Auger de Miramond; Raimundo de Talarn, Calvet de Sua; Manrique de Narbona; Atón Garcés de Barbastro; Capuz de Calahorra; Juan Galíndez de Antillón; Lope Blasco de Pomar de Cinca; Orti Ortiz de Borja; Pedro Ortiz de Lizana; Íñigo Jimenones de Calatayud; Pere Petit de Loarre; y Tizón de Buil. El aragonés Antonio Ubieto Arteta señala, siguiendo la Crónica Adefonsi Imperatoris, que al menos murieron en Fraga 700 peones y casi todos los caballeros y nobles. Posibles supervivientes de aquella jornada fueron el francés Arnald de Leguince y Huas de Xalón, citado por el historiador aragonés Ubieto.
 
La derrota del emperador en Fraga (2)
De nuevo en Fraga, en septiembre de 1133, el rey Alfonso concedió una exarico – una tierra y su dominio- a Fortín Iñiguez de San Celedonio, que posteriormente este entregó a la orden del Temple. En el mismo mes y ante la villa de Fraga, el monarca concedía un moro con todas sus posesiones que poseía en Navarra a la orden del Temple. En octubre redactó otro documento conservado en el cantoral del Temple existente en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, en el que nos hace mención que Fortín Garcés Cajal y su esposa Toda hicieron disposición testamentarias de sus bienes que poseían en Zaragoza, Tudela y Tarazona, expresando en el mismo “cuando el rey había tomado Mequinenza y pasó a Fraga”.
 
Arnau de Vilanova y los Vilanova de Fraga
Arnau de Vilanova es un personaje del que guarda memoria la historia, principalmente por dos razones: por su atención a la medicina, especialmente en la atención a reyes y papas, y también por su especial celo religioso, que le llevó a una desaforada oposición a la Orden Templaria, en la misma línea que proponía el rey de Francia a inicios del siglo XIV.
 
Mojonación de los términos de Fraga y Soses (1789)

La división de términos y la revisión de sus buegas o mojones –testigos de piedra que deben señalar el límite de término- ha sido una constante en la historia. Justifica esa preocupación el hecho de que Fraga perteneció a la jurisdicción de la veguería de Lérida hasta el siglo XIV. O sea, la colocación de mojones con los términos sitos en Aragón y su revisión, resultaron cruciales en la configuración de nuestro termino municipal. En ese sentido se han conservado los testimonios de las fitaciones con Mequinenza, Torrente de Cinca, Torralba, Pina, Caspe, Candasnos, Peñalba, Ballobar, Daimuz, Velilla de Cinca y Ontiñena. Todas ellas históricamente anecdóticas, porque el extenso término de Fraga ha sufrido sucesivos recortes, siendo el último conocido el de la pérdida de Valdurrios, partida junto a Caspe, en 1952.
 
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