El monasterio de Fontclara (1)

Actualmente Fontclara es una partida de terreno perteneciente al Ayuntamiento de Albalate de Cinca, partido judicial de Fraga, comarca del Bajo Cinca /Baix Cinca.  La memoria de un monasterio edificado en dicha partida se perdió, hasta que en 1986, efectuando una nivelación de terreno, emergieron unos restos de piedras que sorprendieron a todos.  Dicha tierra está en la margen izquierda del Cinca,  pero no muestra huellas del edificio. Así pues, nos deberemos conformar con las huellas documentales.
Este monasterio, conocido documentalmente como Fontis Clari, Fontes Claras,  Fuentesclaras, Fuenteclara,  Fontclara y Fontclara –con posible toponimia más antigua de Foncalchers antes de su fundación- ha adolecido de estudios previos. Nosotros utilizaremos el topónimo de Fontclara, y no el de Fonclara, por ajustarse con mayor precisión o su origen primitivo.

Las primeras noticias de este monasterio cinqueño las dio a conocer mosén Francisco Castillón Cortada en 1976. Recientemente ha aparecido una excelente publicación de don Rafael Pablo Reimat que ofrece además noticias testimoniales. Muchas de nuestras notas eran coincidentes con los datos ofrecidos por los citados autores, por cuyo motivo debemos remitir a este lector a dichos autores. Así pues, a nuestro afán divulgativo, añadiremos aquellos datos desconocidos por los citados señores Castillón y Reimat.

Debemos recordar que el obispo de Lérida Guillem Pérez fijó los límites de su obispado en 1150 incluyendo Albalate de Cinca, así como  Tamarite, Calavera (despoblado al norte de Belver de Cinca), Zaidín, Fraga y Mequinenza. En 1168 se redactaron ordinaciones para el funcionamiento de la Seo de Lérida asignando diversas rentas a los canónigos sobre las iglesias del Cinca. También se concedía al obispo ilerdense la primicia (o cuarta décima) de todas las iglesias hasta el Cinca, y al sacristán de Lérida las cenas y primicias de las iglesias de Albalate, Calavera y Zaidín.

Instalados los templarios en el Cinca -después de la conquista de Fraga- tuvieron que disputar con el obispo de Lérida y canónigos las rentas de sus feligreses. En 1173 ya habían celebrado su primera concordia de repartos, “episcopus quoque supradictus sibi retinet Eschis (Stig, Estiche), cum omnibus suis terminis, et Splues (Splús, Esplús) et Arrabal (Rafals, Ráfales) cum suis terminis tan regano quam secano de Foncalcher (Fontclara?) et Albatah (Albalate de Cinca) et Oso (Osso de Cinca) et Zeidi (Çaydí, Saidí, Saidín, Zaidín)”. No obstante, los conflictos generados por ingresos de cada una de ambas instituciones iban a perdurar en el tiempo. Incluso pudieron ser el origen del cambio de fronteras administrativas del Cinca a La Clamor de Almacellas. En este intervalo, antes del cambio de fronteras, ya había llegado al Cinca una nueva comunidad de monjes blancos, así llamados por el color de su hábito. Según el señor Reimat, se accedía al lugar donde estaba situado este monasterio saliendo de Albalate por la calle Monzón y siguiendo el camino de las Fonclaras y la Plana de Paulino. En esa es donde se han hallado restos medievales, y muy cerca –en torre de Novales- una villa romana cuyos mosaicos fueron  trasladados al museo provincial de Huesca al principio de los años 70 del siglo pasado.
 
No hemos hallado el privilegio de fundación. Sin embargo, noticias antiguas citan la fundación del monasterio de Fontclara a favor del Císter por el rey Jaime I en 1223. La edificación se puso bajo la advocación a Santa María, y la intención era la instalación de granjas de explotación cisterciense en nuestra ribera, como las que instalarían los mismos monjes procedentes de Poblet en la ribera del Segre (Escarp y Avinganya). Un cronista del siglo XVII –Carolas de Vic- da como fecha de fundación el 6 de enero de 1223, fecha que de momento deberemos tomar en consideración.

El señorío feudal de los lugares de Albalate, Montbrú y Fontclara había sido ofrecido por el rey Jaime I a don Ladrón, hasta que en 1228 los traspasó a la joven Aurembiaix, condesa de Urgel y amante real de la igual que otras localidades como Pomar de Cinca, Fraga, Estada, Estadilla y Zaidín. Tras la muerte de la condesa en 1231 volvió a manos reales, hasta que en 1246 agraciaba con los términos de Albalate al leridano Tomás de Santclemente, sucediéndoles en dichas posesiones Ramón de Montcada y su esposa doña Sibilia de Cervera en 1251.

En las décadas siguientes el monasterio de Fontclara compartirá sus posesiones con los señores de Montcada, hasta que se produjo en los últimos años del siglo XIII el asesinato de Simón de Montcada, hijo y heredero de los citados don Ramón y doña Sibila.

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